Me considero una persona con escrúpulos y me enfado
cuando oigo como ciertos “iluminados “se aprovechan de la carencia de sus clientes para lucrarse.
Desgraciadamente son muchas las que ofrecen “trabajitos”
a personas desesperadas prometiéndoles una solución a sus problemas
como si realmente tuvieran dicho poder
de cambiar las cosas eso sí, pegando el “sablazo”.
Y eso fue lo que llevo a la luna a consultarme.
Una compañera le hablo de mí y aunque no lo veía muy
claro porque al vivir en la otra punta del país la consulta de tarot tenía que
ser telefónica, al final se animó y me llamo.
Tengo que confesar que la primera consulta fue un total
fracaso, al menos para ella.
La Luna quería ser madre y esa pregunta fue la que me
arrojo sin preámbulos.
Quiero saber si me ves embarazada pronto, me pregunto.
Mis cartas me decían que no y así se lo hice saber
Me insistió rogándome que volviera a preguntar, cosa
que hice sacando el mismo resultado es decir; no, aun no.
Esto no puede ser, me dijo enfadada!
Y entonces entre sollozos me confeso que se había
gastado la friolera de 3000 € en un “trabajito” que una señora llamada
curandera le había hecho para que pudiera concebir asegurándole que antes de
tres meses (ya habían pasado cinco) se quedaría embarazada de una niña.
Mi tarot a mí lo que me decía es que no se quedaba
embarazada porque el destino aun no lo tenía decidido, pero que le advirtiera
que antes de pensar en traer otra vida al mundo debería arreglar la suya propia
porque en su hogar y con la pareja todo lo que marcaban las cartas eran
conflictos y más conflictos.
Sé que no le guste porque así se lo hizo saber a la
persona que me recomendó.
Al cabo de dos meses me volvió a llamar y el motivo de
su consulta era el mismo.
Quiero saber si me quedo pronto embarazada.
Misma pregunta, mismo resultado.
Otra vez volvió a enfadarse y un poco alterada me
cuenta que esta vez ha sido más inteligente y ha acudido a una clínica de
fertilización, que un familiar le va a prestar el dinero para realizarla y
tienen cita ya para la semana próxima.
En mis cartas no se ve nada, ni citas médicas, ni
entrada de dinero ni embarazo….
Pero si me dicen que mi consultante debería solucionar
sus conflictos antes de ponerse a traer
niños al mundo así tan a la ligera.
Tras varios meses de silencio la luna vuelve a llamarme.
Esta vez para sorpresa mía no me pregunta de entrada
por un posible embarazo, sino que me pregunta por la salud de su matrimonio,
muy deteriorada.
Y como la luna se muestra más receptiva conmigo,
empiezan a salir los trapos sucios a la luz...
Su marido no quería ser padre, realmente el hombre
pasaba de todo y se evadía de su triste vida consumiendo drogas y engañando a
la luna con compañeras de trabajo.
El matrimonio estaba roto, solo la luna se autoengañaba
no queriendo ver la realidad pero a pesar de tantas mentiras y engaños, ella seguía
soportándolo por miedo a los cambios.
Era una mujer emocionalmente rota y su único anclaje era
tener un hijo.
Me conto también que aquel familiar al final nunca pudo
prestarle ese dinero que tanto necesitaba para colmar sus sueños, relegándolos
para más adelante.
Por eso no se veía ningún dinero en mis consultas anteriores
Antes de concluir la consulta me conto que ahora más
serena, tenía claro que iba a dejar a su marido, pero que nadie le frustraría
su deseo de ser madre.
Curiosamente en cada tirada siempre predominaba el
arcano de la muerte y parecía claro, el mensaje de este arcano no es otro que
eliminar lastres, renovación.
Pero yo no paraba de mirar el tapete y como tenia mis
cartas distribuidas… algo se me escapaba.
Y se hizo la luz!
Le dije, Luna, te tienes que operar de algo
Ella me aseguro que ya había acudido a dos revisiones y
todo estaba perfecto.
Pasado un tiempo volvió a consultarme, esta vez me puso
al día contándome que al final rompió sus miedos y se separó de manera amistosa
de su marido, ahora se sentía bien y
plena, ya no sentía aquella angustia del pasado
También me conto que al vender el piso conyugal, le
sobraba dinero que pensaba invertir en su fertilidad porque seguía con su
proyecto de maternidad.
Luna antes de invertir te tienen que extraer algo, le
volví a decir y ella volvió a asegurarme que lo tenía todo controlado y que los
médicos del centro de reproducción asistida no le habían detectado nada.
Nuestra relación desde la primera consulta que me
realizo y no le guste, había
evolucionado mucho y me dijo que si realmente yo lo sentía, confiaría en mí.
Le pedí que por favor me mantuviera informada cosa que
hizo a las dos semanas exactas por mi teléfono personal que yo misma le di.
Sabes tenías razón, me dijo. Como hace ya tiempo que te
consulto y confió en ti, te hice caso y pedí una segunda opinión. Acudí a otro
médico que después de hacerme una exploración me confirmo que mi impedimento
para quedarme embarazada no era otro que unos pólipos que había que extirpar
Recuerdo que respire hondo y le dije, ahora sí, luna
ahora sí. Ya has arreglado tu vida, y serás madre de un niño.
Hoy mientras escribo este relato, no puedo evitar mirar
una fotografía que tengo en mi mesa, en ella se ve un niño precioso, hijo de
luna que todo hay que decir es una madre maravillosa.
Luna, fue un placer conocerte.